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Oftalmología

Botox esta compuesto por toxina botulinica tipo A
La aplicación de la toxina con fines estéticos en el área facial reduce y previene ritides o arrugas q surgen con el paso de los años. De hecho el usar botox antes de que surja una arruga es muy conveniente para poder mantener un rostro joven.
La toxina botilinoca actúa relajando al músculo. Es un mito y un error el decir que la toxina botulinica “paraliza” al músculo.

El uso de la toxina tiene varias aplicaciones en el área médica, a saber:
Tratamiento de hiperhidrosis (sudoración acolar excesiva), estrabismo, distonta cervical y migrañas crónicas entre otros.

En el área facial Botox es inyectado con agujas extrafinas en el área muscular. En un periodo de 7 días el músculo estará relajado y la cara lucira joven y sin arrugas.
Este procedimiento esta indicado para personas de 18 a 25 años de edad.

Existen muchos mitos y miedos alrededor de la aplicación de toxina botulinica. Lo cierto es que este procedimiento esta aprobado por la FDA, es un procedimiento toque lleva muchos años utilizándose con resultados muy buenos y con pocas probabilidades de desarrollar un efecto secundario.

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La foto que se muestra es cortesía del sitio de Botox  Allergan. En ella se observa un hombre que al gesticular o fruncir el señor tiene formación de arrugas. En la foto de lado derecho, que fue tomada 7 días después, se le pide al paciente que gesticule y al estar el músculo relajado, las arrugas no se forman y el gesto en cuestión no se logra lo cual impide formación de arrugas a largo plazo y disminuye las arrugas evidentes.

Dra. Mercedes Gómez.
Médico cirujano
Medicina estética.
dramercedesg@gmail.com

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Un artículo fascinante que nos hace conscientes del significado social de los ojos y el por que cuando se trata de donar corneas después de la muerte,  los pacientes son mas renuentes a hacerlo en comparación con otros órganos.

Tomado de un reciente articulo del Jornal: Transplantation.

At the time that a patient is diagnosed as brain dead, a substantial proportion of families who give consent to heart and kidney donation specifically refuse eye donation. This in part may relate to the failure of those involved in transplantation medicine and public education to fully appreciate the different meanings attached to the body of a recently deceased person.

Medicine and science have long understood the body as a “machine.” This view has fitted with medical notions of transplantation, with donors being a source of biologic “goods.” However, even a cursory glance at the rituals surrounding death makes it apparent that there is more to a dead body than simply its biologic parts; in death, bodies continue as the physical substrate of relationships. Of all the organs, it is the eyes that are identified as the site of sentience, and there is a long tradition of visual primacy and visual symbolism in virtually all aspects of culture.

It therefore seems likely that of all the body parts, it is the eyes that are most central to social relationships. A request to donate the eyes therefore is unlikely to be heard simply in medical terms as a request to donate a “superfluous” body part for the benefit of another. That the eyes are not simply biologic provides one explanation for both the lower rates of corneal donation, compared with that of other organs, and the lack of adequate corneal donation to meet demand.

What’s interesting is that the operation to remove the cornea does no visible damage to the donor. It’s just the idea of the thing that puts people off.

Las revisiones oculares periódicas y un control apropiado de la diabetes retrasan la aparición de la retinopatía diabética.La retinopatía diabética es una de las principales causas de pérdida severa de visión en el mundo occidental.  En términos generales, más de la mitad de los pacientes diabéticos con 15 o más años de evolución de la enfermedad presenta algún grado de alteración vascular de la retina y casi todos los que llevan más de 30 años con la enfermedad, muestran signos de retinopatía diabética.

Aunque se calcula que los pacientes diabéticos tienen hasta 25 veces más posibilidades de pérdida total de la visión que las personas que no padecen la enfermedad, el daño visual que se deriva de la diabetes no tiene por qué llegar a ser grave. Ello dependerá del grado de severidad de la diabetes, del tiempo transcurrido desde el inicio de la enfermedad y del nivel de control de la misma por parte del paciente.

Las principales medidas preventivas de los pacientes diabéticos para evitar o retrasar la aparición de la retinopatía diabética son realizar un control estricto de glucosa en sangre, de la presión arterial y el colesterol y evitar el tabaco. Además, es imprescindible un riguroso seguimiento oftalmológico, ya que generalmente, la retinopatía diabética no provoca síntomas hasta que la lesión es severa.

La revisión oftalmológica en diabéticos de tipo 1 debe realizarse a los 3-5 años del diagnóstico. En cambio, los diabéticos de tipo 2 deben comenzar a realizar revisiones oftalmológicas desde el momento en que se diagnostica la enfermedad.

Tras este primer examen, todos los pacientes deben someterse a una revisión oftalmológica anual, en el caso de que no se observe ninguna lesión. El oftalmólogo propondrá revisiones de control en función de la pérdida de visión de cada paciente. En cualquier caso, es deseable diagnosticar la retinopatía antes de que aparezcan síntomas. Es especialmente aconsejable que las mujeres embarazadas y las personas con un mal control metabólico de la diabetes realicen estas revisiones.

Retinopatía diabética

La retinopatía diabética se produce porque las paredes de los vasos retinianos se alteran y se vuelven más permeables como consecuencia de los elevados niveles de glucemia. Estos vasos dejan de ser competentes y permiten el paso de fluido al espacio extracelular. La retinopatía diabética comienza a manifestarse con pequeñas lesiones (como dilataciones capilares o micro aneurismas) y pérdida de fluido en la retina. Esto provoca un encharcamiento en la retina y si se extiende a la mácula, puede llegar a causar un edema macular (una de las principales causas de disminución de la agudeza visual en pacientes diabéticos).

En casos más avanzados, se produce lo que se conoce como “retinopatía diabética proliferativa”, el cuadro retiniano más grave relacionado con la diabetes, que afecta a un 20% de los diabéticos y puede comportar una pérdida severa de visión. Se llama proliferativo porque se produce por la proliferación de vasos sanguíneos nuevos. Estos originan hemorragias en el espacio vítreo, un tejido gelatinoso y transparente, que rellena el globo ocular. Al sangrar los vasos de la retina, el vítreo se vuelve opaco y causa disminución de la visión, que en general se produce de forma brusca. Los tratamientos actuales -fotocoagulación con láser, inyecciones intravítreas o vitrectomía– logran detener la evolución de la enfermedad y pueden mejorar el pronóstico visual del paciente. Otras complicaciones visuales asociadas a la diabetes son el edema macular, el desprendimiento de retina, el glaucoma o las cataratas.

En Mexcico la Principal causa de ceguera es Retinopatia Diabetica. Es importante que el paciente diabetico lleve un buen control glucemico y una dieta adecuada.

Consulte a su Medico Oftalmologo. Comunidad salud recomienda: Dr. Sven Nellen Humel En Medica Sur. 56069732

via Las revisiones oculares periódicas y un control apropiado de la diabetes retrasan la aparición de la retinopatía diabética..

En febrero del 2009 tuve el gusto de conocer al profesor Joshua Silver, físico de la Universidad de Oxford. Sus ideas y altruismo han cambiado la vida de varias personas.

Actualmente mas de un billon de personas en los países en vias de desarrollo necesitan lentes correctivos. El problema es grave ya que en algunos países la proporción optometrista/habitante es de uno en un millón y el costo de los lentes es elevado.

En México esta tecnología seria de gran ayuda en comunidades marginadas, sin embargo el gran reto es que en nuestro país el probema predominante es el Astigmatismo y estos lentes son solo capaces de corregir miopía e hipermetropía, lo cual suena desalentador para una población que requiere de avances científicos como el desarrollado por el Profesor Joshua Silver. Necesitamos campañas oftalmológicas que ofrezcan a poblaciones marginadas diagnostico y adaptación de lentes de manera rápida y a un bajo costo. De cualquier manera creo que el poder traer a México esta tecnología podría ayudar a muchos pacientes. Me ha sido imposible convencer al Dr. Joshua Silver para poder implementar estos lentes en México e iniciar una campaña atacando un problema de salud pública de manera rápida, eficaz y a un costo muy bajo.

COMUNIDADSALUD376